«SER DIRECTOR DEL NIVEL INICIAL EN ESTOS NUEVOS TIEMPOS DE APRENDIZAJE». by Mauro F. López Arellán
«SER DIRECTIVO DEL NIVEL INICIAL EN ESTOS NUEVOS TIEMPOS DE
APRENDIZAJE».
*Mauro F. López
Arellán*
Cuando inicié como cargo directivo en el año 2009 no pensaba también ser directivo de las maestras de nivel inicial, justo en el año 2014 tuve la oportunidad conocer una institución con niveles de inicial y primaria en la I.E.N° 3047 Rio Santa de los Olivos, en esa institución pude valorar y congeniarme con las maestras de educación inicial por su gran entrega y paciencia. Del mismo modo cuando llegué en el año 2015 a la I.E. 610-5186 también la institución contaba con tres niveles es así cuando aprecio el trabajo cotidiano de las
maestras de nivel inicial, pude aún revalorar su gran labor de una profesora del
nivel inicial, su gran carisma y paciencia que en mayoría de las veces
convierten como madres y niñas para atender sus necesidades afectivas,
psicológicas, emocionales y pedagógicas.
Para poder orientar y realizar
acompañamiento pedagógico tenía que aprender desde la práctica y los procesos
pedagógico en ese nivel, no obstante pude valorar la gran importancia de este
nivel como base del sistema educativo.
Por eso es imperativo en este contexto,
dotar a los directores escolares de las herramientas necesarias para ejercer su
liderazgo pedagógico es una acción fundamental para la transformación de la
calidad educativa. Porque las capacidades para definir estrategias que guíen el
trabajo escolar y motiven a los estudiantes y a los docentes hacia el
aprendizaje, no se desarrollan espontáneamente, sino que deben ser favorecidas
con oportunidades efectivas y sostenidas de desarrollo profesional. Y en este
sentido América Latina tiene mucho por hacer.
EN el año año 2022 después de pandemia puedo corroborar la importante que tiene este nivel como base del sistema educativo peruano por otro lado es necesario brindar un lugar importante y su rol protagónico de las maestras.
La ética estoica es la faceta más conocida de esta escuela. Como tal, propone que la felicidad implica vivir conforme a nuestra naturaleza racional; que el único bien es la virtud y el único mal es el vicio y la conducta pasional e irracional; que las pasiones que perturban la razón son contrarias al ideal estoico; que los bienes materiales o aspectos de la vida humana, como la salud o la enfermedad, el dolor o el placer, son indiferentes para el estoico y de allí proviene su fortaleza. Todo esto tiene como objeto alcanzar la apatía, que es aceptación de los ideales ascéticos. En este sentido, es un sistema que se opone al hedonismo de Epicuro y al eudemonismo de Aristóteles.
A manera de conclusión, se observa que
los participantes circunscriben la formación inicial a la práctica docente, y
no como mecanismo de aprendizaje para el liderazgo en la dirección escolar. Por
otro lado, además de los aspectos administrativos, los directivos asignan
especial relevancia a las competencias de habilidades sociales, aprendidas en
su historia profesional y dentro de un contexto desfavorable.

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